

El jueves 16 salían sus páginas de la impresora y el viernes 17 terminaba de encuadernarse. Era, es, abril, y por cosas de la vida, la primera edición de Granma Internacional para Chile ve la luz justo 65 años después de que Estados Unidos invadiese Cuba por Playa Girón, algo que se convertiría en la primera gran derrota de ese imperio en nuestras tierras latinoamericanas.
También en esos días, pero de 2026, se desarrolló en Cuba el Coloquio Patria, un encuentro que busca pensar y coordinar la prensa contra hegemónica dentro y fuera de la mayor de las Antillas.
En esos marcos “fechísticos” llegan estas 16 páginas tamaño tabloide a Chile, con el añadido peligro de una nueva intervención militar de los mismos contra los mismos, con bloqueo económico, comercial y financiero recrudecido, y una ley ejecutiva en vigor que establece un bloqueo petrolero.
Granma Internacional aparece en un intento de comunicarnos mejor entre revolucionarios cubanos y chilenos, de conocernos más, conectarnos y es un ejemplo de que, incluso en duras circunstancias como estas, entendemos la urgencia de -y somos capaces de- renacer, reinventarnos, reconectarnos, resistir, fundar y existir
