
El 25 de noviembre de 1956, Fidel al frente de 81 combatientes (entre ellos el Che) salió desde México hacia Cuba en el yate “Granma” para dar inicio a la lucha armada en el oriente cubano contra la dictadura de Batista apoyada por los Estados Unidos. El mismo 25 de noviembre pero de 2016, justo en el 60 aniversario de la gesta del “Granma”, partía físicamente a la edad de 90 años el líder histórico de la Revolución Cubana. Dicha noticia impactó a buena parte de la humanidad, especialmente América Latina ya que con su fallecimiento desaparecía una de las figuras políticas y estadista más trascendentales del siglo XX. Sólo decir que Fidel, no solo tuvo y tiene una gran influencia en la lucha libertaria de su pueblo, sino también en Nuestra América y lugares tan distantes como África, donde la presencia del Internacionalismo Cubano fue determinante para el proceso de descolonización y el fin del régimen del Apartheid, solo por mencionar algo de su gigantesco aporte a las luchas populares en cualquier lugar donde la generosa solidaridad fuera necesaria. Chile en variadas oportunidades fue receptor de esa solidaridad, especialmente cuando nuestro país enfrentó catástrofes naturales como los terremotos de 1960 y el 2010, la solidaridad durante el período de la Unidad Popular cuando en abril de 1973 llegó al cercano puerto de Talcahuano un barco con una donación de 11.400 toneladas de azúcar lo que sería la primera entrega de un total de 40.000 toneladas, proceso interrumpido por el Golpe de Estado de 1973. Miles fueron los chilenos y chilenas que recibieron un generoso y amoroso abrazo del pueblo cubano después del 11 de septiembre, haciendo de Cuba su segunda patria. Innumerables han sido los chilenos y chilenas formados profesionalmente en diversos momentos de la historia revolucionaria de Cuba, especialmente en carreras vinculadas a las ciencias médicas. Y ni hablar del aporte a la lucha en los años duros contra la dictadura encabezada por Pinochet, historias más que sabidas y conocidas.
Sin duda, Fidel sigue y seguirá viviendo en cada victoria del pueblo cubano, así como de su espíritu rebelde y Antiimperialista.